Reseña del libro “Súper Atracción” de Gabrielle Bernstein


Este es el segundo libro que leo de Gaby, el primero fue “The Universe has your back” del cual, ya tienen reseña.


¿Les soy súper sincera? Este lo compré solo porqué estaba en oferta en Gandhi, en una visita que hice a uno que está en el sur de la CDMX y lo tuve mucho tiempo en el cajón de los libros que “algún día leeré” y ese día llegó: me acompañó durante mi enfermedad de neumonía, que también ya les conté todo mi proceso, en una entrada del blog.


Pasando al libro, si quieres adentrarte al tema de la espiritualidad y entender a qué se refieren las personas cuando hablan de “energías”, Gabrielle es un buen comienzo.


Gabrielle aterriza todas las enseñanzas de “Un curso de milagros”, lo hizo en The Universe has your back” y en Súper Atracción no es la excepción.


¿Quieres un libro amigable que te acompañe en tus procesos de manifestar? Esta es la opción.


Solo que hay que tener mucho cuidado en no caer en el positivismo tóxico de creer que todo se arregla con solo desearlo con todas nuestras fuerzas o escribirlo en un papelito con un incienso y velas de fondo, el contexto siempre importa, las condiciones en las que nacemos y crecemos importan y la sociedad es desigual, eso también es una realidad y no podemos cegarnos ante la idea de que con solo desearlo, lo alcanzarás.


Dejando esto claro, ahora sí prosigamos haha...


Lo que no puedo negar es que después de leer este tipo de libros, sí me siento más motivada e inspirada. Lo que a su vez, repercute en nuestra salud mental, en la mejora de nuestro sistema inmune y en nuestra capacidad de concentración, pero, mucho ojo, tampoco aquí podemos caer en un exceso de “echaleganismo”, las personas con ansiedad y depresión, tienen cambios hormonales y de agentes químicos en el cerebro que impiden su mejora, por eso, en casos graves se recomienda la medicación, el tratamiento psiquiátrico y terapéutico, este libro no hará que mágicamente mejoremos, pero sí, puede ser un lindo acompañamiento en el resto de tu tratamiento integral.


Dejando también esto claro, pasemos a la reseña.


"Súper Atracción" te ayudará a quitar la visión egocentrista y egoísta, pues te deja muy claro que siempre hay suficiente para todas y todos.


Una visión limitada y de escasez, aunque la enfoques hacia otras personas, también te limita a ti. Así que mándale pensamientos de bendición y abundancia a las personas con las que incluso has tenido diferencias, pide más para los demás y llegará más para ti.


Nos recuerda también, el poder de nuestra intuición, que para eso, nunca me cansaré de recomendarles el libro “Mujeres que corren con lobos” de Clarissa Pinkola Estés, para mí, la biblia de la intuición; Gaby lo enfoca con la tranquilidad que nos debe dar el saber que todas las respuestas que buscamos, ya se encuentran en nuestro interior. Nos brinda herramientas para dejar de cegarnos y acceder a ellas.


A veces, nosotras mismas elegimos no verlas por temores introyectados, pero con cada pensamiento de temor le decimos al Universo que somos SÍ al caos, ¿no les pasa que a veces de repente llega una racha donde todo nos sale mal? Tal vez es porque le decimos un sí constante al caos, al temor y a la duda.


Gaby nos acompaña a cambiar este mindset, porque si reincidimos muchas veces en un pensamiento, de pronto, se convierte en nuestra realidad.


Con este libro, recordé la importancia de abrir TODOS LOS DÍAS más espacio para concentrarme en mis dones, por ejemplo, en mi caso, escribir, leer, dar y escuchar conferencias, crear contenido para redes y e impulsar nuevos proyectos en mis causas: el feminismo y la salud mental.


Decir cada vez más SÍ a lo que en verdad queremos y amamos.


Gaby tiene un libro donde cuenta su experiencia superando su adicción a las drogas y al alcohol, y como desde el 2 de octubre de 2015 decidió mantenerse sobria, se llama “Spirit Junkie” y definitivamente lo leeré.


Quienes somos personas de fe resonaremos cuando Gaby dice que cuando estemos ante situaciones muy criticas y difíciles de nuestra vida no tenemos que cargar con todo, podemos descansar dejando todo a una fuerza superior, puede ser a Dios, al Universo o en lo que tú creas y confíes. Pero suelta, suelta y confía.


Gaby te comparte mantras para enunciar todos los días.


Por otro lado, en cuanto al sufrimiento, Gaby plantea que nos han hecho creer (yo añado que el sistema capitalista y patriarcal) que para tener algo bueno debemos sacrificarnos, ser casi, casi súper heroínas demasiado perseverantes, por eso, hemos normalizado el sacrificio e incluso nos hemos hecho adictas a él, porque tenemos la visión de entre más sacrificio, más recompensa.


¡Qué horror! Es cierto.


Y por eso el alto índice de burnout, ansiedad y depresión.


Pero qué bueno que poco a poco mi generación y las que vienen están rompiendo con estas ideas, marcando límites y priorizando la salud mental, visibilizándola y hablando de ella.


Si creemos que debemos padecer y sufrir, entonces eso llegará. Ya no más.


Nos demos permiso de sentirnos bien, de disfrutar cada día, no demos por hecho que nuestra existencia debe ser complicada, si sientes que esto es imposible para ti, por favor busca acompañamiento psicológico.


Porque es momento de dejar de esperar que cualquier otra persona, algo material o un logro profesional nos ayudará a sentirnos mejor, eso solo vendrá de ti misma, de adentro, de nuestra resiliencia y nuestra sanación. La cual se logra con acompañamientos multidisciplinarios.


Gaby nos convence de que sentirnos bien debe ser nuestra prioridad, OJO y esto lo dice ella: “esto no quiere decir que dejes tu empleo y te vayas a vivir a la playa”, pero sí podemos dedicar ciertos momentos al día para hacer aquello que más nos apasiona, alimentar nuestros talentos y hacer un hobby que realmente disfrutemos.


Darnos permiso de cuidarnos y consentirnos más. Dedicar tiempo a sentirnos bien y asegurarnos de antes de decir un sí a algo externo, estar bien y seguras con decirnos sí a nosotras.


Hacer de sentirnos bien, un hábito.


Toca un tema que a mí me encanta, la importancia de poner límites, practicar el proteger nuestras emociones, tenemos el derecho de defender nuestro bienestar, por ejemplo, si es necesario dejar de seguir a alguien en redes porque te abruma, hazlo, cambiar de tema en una reunión familiar, hazlo, o irte de una fiesta con amigos porque hicieron comentarios sobre tu cuerpo y no te parecieron, hazlo. Se pueden fijar límites con amabilidad.


Mereces estar bien.


Pasando al tema de la envidia y la comparación, Gaby dice que no existen las “competencias sanas”, porque aunque se niegue, siempre está la visión de ganar-perder. Las competencias solo buscan intentar “demostrar algo” y para ella, la mentalidad de siempre querer demostrar, es realmente porque te sientes incompetente e insuficiente y por eso, buscas aprobación externa.


Para Gaby, cuando abandonas la mentalidad de que necesitas más triunfos, logras más de lo que creías posible.


Cuando recuperas la fe ciega en ti, el mundo cree en ti.


Protege a toda costa tus sueños, identifica a las personas que te roban la energía y te juzgan, no aceptes sus proyecciones, pon límites ambles.


Un ejercicio que amé es que al despertar renovemos nuestra energía de servicio porque esa energía, abre puertas. Desear que otros reciban más nos sitúa en una energía de abundancia, dar es recibir. Cuando tú preguntas ¿cómo puedo servir hoy? El Universo te responde ¿cómo te sirvo yo a ti?


Y por favor no envidies, más bien aprende a ver los logros de otras personas como el recordatorio de lo que pronto tendrás y ya está en camino para ti. Porque si alguien tiene lo que tú quieres ahora, eso no significa que no esté disponible para ti después.


Gaby nos recuerda la importancia de honrar nuestras emociones bajas, pero al mismo tiempo, encontrar maneras de llegar al gozo interior, porque estando así, no hay manera de decirle no a los éxitos, los éxitos no nos dan el gozo, es al revés. Nuestro gozo nos da el éxito.


Les digo que Gaby es experta en hablarnos de energía, para ella, nuestra energía habla por nosotras. Por ejemplo, cuando estemos en una situación complicada, a veces no sabemos qué decir, para Gaby, no son necesarias las palabras, con solo mantener la calma y la fe, emanaremos esa energía, y llenaremos de paz a las personas que más lo necesiten. Con solo eso, ya somos una gran contribución.


Nunca intentes imponerle positividad a alguien que no está lista para recibirla, te agotarás en vano. Lo mejor que puedes hacer por ellos en ese momento, es sentirte bien tú. La verdad eso es muy cierto, yo lo he experimentado en muchas ocasiones.


“En presencia de tu jubilo, otros reconocerán el suyo”


Gaby nos enseña a “dejar de perseguir la felicidad”, que escuchándolo bien qué ridícula palabra. Desde que mencionamos perseguir ya es una palabra que viene cargada de energía pesada y de estrés, más bien, porque no hacemos que la felicidad sea nuestro flujo natural diario, no la persigamos, la elijamos, la aceptemos como un derecho que nos pertenece, que sea nuestra prioridad. Aceptemos que la podemos sentir siempre, no solo en “momentos especiales”.


Y a veces, te tocará lucir un “poco egoísta” para quien todavía no esté en su camino espiritual y de sanación, pero que ni ese juicio equivocado te impida poner como prioridad tu bienestar y gozo. Porque entre más feliz eres, mejor servicio das al mundo. El mayor don que puedes dar es tu energía constructiva.


El primer servicio que das al mundo, es tu energía. De ella, vendrán tus pensamientos y acciones.


Para Gaby es muy importante estar atentas a los mensajes de nuestros guías espirituales que ¡incluso se pueden manifestar a través de las redes sociales! Ella nos da tips para escucharles, reconocerles y solicitar su guía y apoyo. Porque desde su experiencia, su guía la ayudó a dejar su adicción a las drogas y al alcohol y desde ese día, sabe que solo se requiere una decisión para iniciar a cambiar tu vida.


Otro ejercicio con el que conecté mucho es que Gaby menciona que escribir, es una forma de recibir mensajes, incluso al terminar de escribir, podemos cerrar diciendo gracias porque sé que la orientación ya está en camino.


Al escribir, solo deja que la pluma fluya y no borres nada. Ten fe en el proceso. Nos comparte un ejercicio de escritura creativa y orientación espiritual.


Conecto mucho con Gaby por su firme deseo de sumar al bienestar y apoyo al mundo, sin apego al ego y dejándose guiar por fuerzas superiores y por supuesto, por la sabiduría de nuestras ancestras que como nos enseñó Clarissa Pinkola Estés, se manifiesta a través de nuestra intuición.


Por ello, al igual que Gaby que es muy activa en los medios digitales, agradezco el poder que nos dan las redes sociales, porque a través de ellas he podido conectar con tantas personas, por ejemplo, contigo que estás leyendo esto ahora.


Entre más agradecemos y más valoramos, más cosas buenas llegan.


Y cuando algo se pone complicado, podemos rendirnos y ceder ese deseo a una fuerza superior y dar la bienvenida a la orientación. Nuestra fe es el milagro más grande.


El apoyo espiritual está muy cerca de ti, al escribir, al orar, al meditar o al estar en contacto con la naturaleza. Cuando te serenas, escucharás esa guía.


Entregar es el primer paso para recibir. Si no ves ninguna señal, es porque aun no estás lista para recibirla, pero llegará. Si algo bloquea tu intuición, es porque tienes un poco de temor para escucharla, porque ella siempre está ahí, vive en ti. Una forma de desbloquearla es escribiendo y con terapia.


Pero no te preocupes, siempre puedes elegir de nuevo y regresar a la fe y al amor.


La libertad, la paz y la dicha empiezan con nuestra disposición a soltar, fluir y confiar en una fuerza superior, dejar de hacernos pasar por Dios, si algo se complica, pide ayuda y confía en que la ayuda viene en camino y en que eres un imán de cosas buenas, posibilidades y soluciones.


Eso es Súper Atracción.


¿Estás dispuesta y quieres una sacudida espiritual? Este libro es para ti.


Muchas gracias por leer, con amor Yuli Zuarth.


Frases favoritas

  • Para atraer lo bueno, debes estar convencida de que lo mereces.

  • Fe no es esperar que Dios te ayude; es saber que la ayuda ya está en camino.

  • El éxito de alguien más, no es indicación de tu fracaso.

  • Cuando algo no sale como lo planeaste es porque te aguarda algo mejor.

  • Nuestras vibraciones atraen nuestras relaciones.

  • Donde haya obscuridad, lleva la luz.

  • Cuando oras pides orientación, cuando meditas, la escuchas.

  • Busca alivio en lugar de solución. En cuanto encuentres alivio, las soluciones te encontrarán.