Reseña del libro "NADA" de Janne Teller


Les voy a ser súper sincera. Este es uno de esos libros que no recuerdo cómo llegó a mí, solo sé que lo tengo desde hace mucho.


NADA, es ideal para las y los adolescentes.


Si eres maestra, maestro, madre, padre, tía, tío, abuelita, abuelito de una persona joven, NADA puede ser un gran regalo, de hecho, en países como Dinamarca, Alemania y Estados Unidos es lectura recomendada en algunos colegios.


Antes de entrar de lleno a la historia, quisiera contarles algo que me pareció muy interesante de Jane Teller, la autora, quien después de muchos años con una gran trayectoria trabajando en Naciones Unidas como consejera en resolución de conflictos humanitarios, decidió dejar su carrera como diplomática y comenzar a escribir.


NADA, es su primera obra.


Hice click con ella porque lo hizo justo a los 31 años, la edad que tengo ahora. Y ciertamente, es una edad en la cual te empiezas a replantear muchas cosas y ya no quieres pasar ni un solo día, no haciendo lo que más te apasiona.


¿Otro dato interesante? Lo terminé de leer literal ¡en un día! Un 14 de marzo de 2021. Así que es un libro ideal para llevarte en unas vacaciones, día de campo o playa, para un vuelo o para un sábado de quedarte en casa.


Si bien tiene un lenguaje muy dirigido a las juventudes buscando su sentido de vida, puede ser leído por cualquier persona, pues ese proceso de auto descubrimiento, auto conocimiento y desarrollo personal, jamás termina.


De hecho, no les pasa que a veces ven películas infantiles para acompañar a sus hijas, hijos, sobrinas, sobrinas y terminan encantándoles y conectando con las enseñanzas de las historias. A mí me pasó con Valiente, Frozen, Coco y Encanto. Literal he llorado viéndolas y son mis favs de Disney.


Así que, si es un regalo para un adolescente está perfecto, pero si antes decides leerlo e incluso luego lo comentan junts, será un gran detalle y momento para conectar.


NADA, es ese libro que te acompaña y pone sobre la mesa esa etapa que todas las personas hemos pasado de creer que NADA tiene sentido, que NADA de lo que hagamos vale la pena, que NADA merece el apego, ni el esfuerzo.


Esta etapa puede tener dos visiones, una patológica causada por la pérdida de interés, un duelo o una depresión clínica y la otra que se va orientada a tener una filosofía de desapego y fluir con la vida.


La visión del personaje principal del libro es una combinación de ambas. Pero te adelanto, no termina bien. Y tal vez por eso, en algunos lugares la obra fue censurada.


NADA nos recuerda la importancia de regresar a lo básico, a lo trascendental y a no apegarnos a lo que no podemos cambiar.


El único pero que le vería es que no profundiza. Simplemente describe la situación pero no te brinda herramientas para afrontar el desapego. Aunque claro, no es su misión. Desde un principio te deja claro que es una novela.


Por eso, recomiendo que sea un libro acompañado de mucho análisis colectivo.


Nos recuerda la importancia de no gastar energía en cosas que están fuera de nuestro alcance, que no dependen solo de nosotras y nosotros.


Algo que no me gustó, porque ya saben, la Yuli con lentes feministas no puede evitar hacer análisis, es que plantea la idea de la inocencia en las mujeres.


¿Perder la inocencia? What a concept!


Y qué concepto tan misógino. Las niñas, adolescentes y mujeres no perdemos, ni ganamos la inocencia. Somos valientes, fuertes y poderosas per se. Es nuestra naturaleza. La inocencia no nos define. Y nada que hagamos nos hará “ganarla o perderla”.


La existencia de este concepto es porque intenta dominarnos, para seguir en la sumisión que tanto le gusta al patriarcado.


Y las feministas luchamos todos los días para erradicar este tipo de estereotipos sexistas.


La historia transcurre entre un grupo de amigas y amigos de trece y catorce años que intentan demostrar al protagonista de la historia, Pierre Anton que la vida tiene sentido, a pesar de que él les repite a diario que no es así, e incluso abandona la escuela al darse cuenta que no sirve de nada estudiar.


Pero las cosas se complican y llegan a un grado de involucrar a la policía, accidentes, heridas físicas e incluso la muerte.


El libro nos recuerda el planteamiento de dos preguntas que todas las personas nos hemos hecho al menos una vez: ¿Cuál es en significado/sentido de la vida? ¿Existe realmente uno?


Yo creo que sí y que es subjetivo. El sentido de nuestra vida es tan íntimo y tan único.


Precisamente hace poco escribí sobre eso en mis historias de Instagram, sobre la curiosa habilidad de las personas de llamar fracasada a una persona que no vive su vida con base en sus estándares e idea de éxito.


Por ejemplo, si una mujer decide no ser madre y para esa persona tener hijas e hijos y formar una familia es su idea de éxito, puede llegar a pensar que la vida de esa mujer es triste y pueden ir todavía más lejos, con comentarios como: ¿estás segura? ¿Has pensado en todas esas mujeres que no pueden tener hijos y tú simplemente no quieres? “Algún día te vas a arrepentir”.


Vamos a otro ejemplo, si para ti lo más importante es tener una empresa y alguien cercano a ti no quiere emprender, no por eso es “un fracaso o es flojo”, tampoco ha elegido mal el rumbo de su vida, simplemente disfruta otro tipo de proyectos y construye su propia idea de éxito y felicidad, y no porque sea diferente a la tuya, está mal.


El sentido de vida es algo difícil de encontrar, no lo encuentras en un día de campo, en una fiesta, en un viaje, con un libro, en una plática con tu maestra favorita, en un café con tus papás o en un curso de inteligencia emocional, lo encontrarás en la suma de todos estos momentos.


Es un proceso.


No será fácil, pero llegará.


Porque todas las personas tenemos uno.


Compárteme el tuyo en los comentarios.


Gracias por estar aquí, gracias por leer.

Con amor, Yuli Zuarth.