Reseña del libro "Matar un ruiseñor"


Un día me encontré con una lista que decía: “Libros que todo el mundo debería leer antes de morir”, leí y anoté los 100 títulos en una libreta para irlos comprando poco a poco, uno de ellos, es este.


Después me enteré que es una lectura obligada en muchas escuelas de Estados Unidos, aunque en muchas otras lo han prohibido “por su lenguaje incómodo”. ¡Más alicientes para saber su contenido!


La novela me pareció fascinante, es narrada por una pequeña de seis años llamada Scout, quien logra que seas cómplice de ella, de su hermano Jem y de su amigo Dill en todas sus aventuras. Pero lo más importante: logran que aprendamos cada una de las enseñanzas que su padre, el admirable abogado Atticus les transmite.


Transcurrían los años 30 en Estados Unidos, una época de profundo prejuicio racial y desigualdad social, el valiente abogado Atticus decide romper con los paradigmas de su época y toma la decisión de defender a un hombre de color acusado de manera injusta, la novela nos da un amplio panorama de cómo el sistema judicial no contaba con garantías para la población de color. Atticus llega a ser juzgado y señalado por los vecinos y por amplios sectores de la pequeña comunidad ficticia anclada al sur de Estados Unidos ¡tan sólo por defender a alguien de color!


No les contaré como termina el juicio, lo tienen que descubrir en la lectura, lo que sí les puedo contar es que esta novela ganó un Premio Pulitzer en 1961.


Las conversaciones que se daban entre la niña, el niño y el padre eran mis partes favoritas de la historia.


Otro tema que se plantea es la desconfianza del ser humano hacia lo diferente, solemos poner una barrera de inmediato a lo desconocido, inventamos historias alrededor de lo que no conocemos, juzgamos a alguien sin conocer su historia y sin saber cómo es andar en sus zapatos, la historia, a través de la inocencia de la niña y el niño te dan una dosis de empatía que estoy segura te durará de por vida, hay una frase frase del libro que resume en buena medida esta enseñanza: “Nunca entiendes realmente a una persona hasta que consideras las cosas desde su punto de vista, hasta que te metes en su piel y caminas con ella”.


Por cierto, después de terminar el libro, me enteré que ¡también tiene una película que ganó tres premios Óscar! No la he visto, está en mi lista de películas por ver, cuando la vea les cuento. Y también hay una adaptación del libro en obra de teatro, si alguna vez la ven las carteleras de un teatro mexicano, les agradeceré me comuniquen.


Si eres una persona apasionada de los Derechos Humanos, este libro no puede faltar en tu colección. La moral, la ética, la integridad y la compasión humana son temas centrales en la historia.


Por otro lado, la historia de vida de Harper Lee, la escritora de “Matar un ruiseñor”, es muy enigmática para muchas personas, porque a pesar de tener una clara habilidad para escribir y crear historias, no volvió a publicar más, sino hasta 2015 poco antes de morir, cuando nos sorprendió revelando su segunda y última obra: “Ve y pon un centinela” una secuela de “Matar un ruiseñor”.


No quiero terminar esta reseña sin compartirles mi frase favorita de la historia: “Valor no es un hombre con una pistola en su mano. El verdadero valor es cuando sabes que tienes todas las de perder, pero emprendes la acción y la llevas a cabo a pesar de todo. Raramente ganas, pero algunas veces lo logras”, creo que es una oda a la valentía y a la perseverancia. Esa valentía que debemos construir y recordar día a día, porque no todos los días son perfectos, no todos los días vamos a ganar, no todos los días seremos el mejor o la mejor, pero la perseverancia, la constancia, el no rendirte, harán que algún día logres eso por lo que tanto has trabajado.


¡Gracias por leerme!

YZ