Reseña del libro "Ensayo sobre la ceguera" de José Saramago


Todo llega cuando tiene que llegar, confía. Siempre se los digo y con esta reseña encontré un ejemplo perfecto de un hecho que ilustra este precepto.


Llevaba muchos años queriendo leer “Ensayo sobre la ceguera”, sabemos que está en muchas listas de los libros que tienes que leer e incluso es el Premio Nobel de Literatura de 1998.


Pero enserio, nunca hubiera tenido más sentido que leerlo en plena pandemia por COVID 19, cuando el confinamiento era obligatorio, hacía home office y mi refugio por las tardes era esta novela. Y es que, precisamente el libro relata las vivencias de una pandemia que llega a una pequeña ciudad, una pandemia de ceguera.


Me sentí muy identificada con todo lo que el autor va relatando, porque precisamente lo estábamos viviendo. Todas y todos fuimos testigos de como los estragos del confinamiento han ido incrementando a poco a poco, desde los problemas de salud mental, relaciones sociales y económicos, todo eso, lo relata Saramago.


Saramago es portugués pero la traducción al español es muy buena.


A través de la novela también se entrecruzan historias de amor, historias de apego, de lucha y supervivencia.


Incluso, no quiero hacer spoiler pero en una de las historias, una de las personas finge tener la enfermedad con tal de que no la separen de su esposo.


También hay discriminación, tal como la vimos con el COVID – 19, nunca olvidaré cómo las enfermeras, enfermeros, doctoras, doctores y personal de limpieza y administrativo de los hospitales han sufrido ataques, como si la enfermedad fuese su culpa, eso también lo plantea Saramago.


Plantea la crisis política que surge a raíz de una pandemia, tal como nosotras también la hemos visto tan de cerca. En la novela, el gobierno toma decisiones que, tú ya juzgarás como lector o lectora si fueron las correctas.


Mientras más personas ingresaban al centro de aislamiento de las personas contagiadas con la enfermedad, los problemas van creciendo de nivel, hasta que llega un punto sin retorno y un nivel de violencia extrema que rompe con todo.


Sin reglas claras, sin apoyo, sin solidaridad, sin organización y con discriminación, es de esperarse. Plantea el papel de los liderazgos y queda claro que un liderazgo basado en la mentira y en ideas ficticias siempre cae.


Habla sobre el desapego y que en realidad, nada nos pertenece, un día puede suceder algo en donde simplemente todo lo material desaparece y solo te quedas con la relación contigo misma y con las relaciones más sólidas que hayas logrado construir.


Incluso aborda la violencia machista, ya que se da la violación de un grupo de mujeres (el cuerpo de las mujeres como objeto de paga y de cambio para obtener beneficios), estas páginas son realmente crueles. Es aleccionador como las mujeres se organizan para obtener justicia por ellas mismas. Tan parecido a la realidad.


Habla también sobre la resistencia, sobre la libertad, sobre el valorar y agradecer todos los días nuestra salud y la oportunidad de un día más.


Porque si de repente todos nos quedásemos sin vista, las consecuencias irían estallando poco a poco hasta que literal, las ciudades se quedarían sin agua potable y sin agua, simplemente morimos. A esa reflexión llega el autor.


Tienes que estar muy atenta a los sobre nombres de los personajes, ninguno tiene un nombre propio, todos son el médico, el vecino, la mujer del médico, la chica de las gafas oscuras, etcétera.


El final es bello y magistral, la luz renace y la enseñanza queda. No les diré más.


La novela es fluida, rápida, nunca te aburre y definitivamente me quedó claro que “el amor es ciego”, porque al ideal físico lo han construido la sociedad capitalista y patriarcal, que todos los días, luchamos por derribar.


Gracias por leer,

con amor Yuli Zuarth.


Frases favoritas

  • “Las mujeres resucitan unas en otras”

  • “Así como el hábito no hace al monje, tampoco el cetro hace al rey”

  • “Ninguno de nosotros, candiles, perros o humanos, sabe, al principio, todo aquello para lo que venimos al mundo”

  • “Una escritora es como otra persona cualquiera, no puede saberlo todo, ni puede vivirlo todo, tiene que preguntar e imaginar”

  • “Es una vieja costumbre de la humanidad esa de pasar al lado de los muertos y no verlos”

  • “Los libros del mundo, todos juntos, son como dicen que es el universo, infinitos”

  • “Los hombres son todos iguales, piensan que con haber nacido de la barriga de una mujer, ya saben todo de las mujeres”

  • “La costumbre de caer, endurece el cuerpo”

  • “Incluso cuando la desgracia es común a todos, siempre hay unos que lo pasan peor”.