Primero, cuida tu corazón.

Actualizado: 15 oct 2018


Desde que inició esta semana tenía ganas de escribir sobre nuestra salud emocional y ¿qué mejor día para hacerlo que hoy?, hace 23 años la Federación Mundial para la Salud Mental y la Organización Mundial de la salud designaron cada 10 de octubre como el día Mundial de la Salud Mental.


Hace tiempo leí algo que nunca se me ha olvidado, decía: “Si las personas supieran la importancia de la salud mental, harían marchas para promoverla” y qué cierto, hay veces que mi espíritu activista me anima a hacerlo, tal vez algún día lo haga, pero hoy en día, mis recursos son mis ideas y mi pluma, que comparto con ustedes en este espacio.


Todos y todas alguna vez en nuestra vida nos hemos enfermado de algo y hemos tomado algún medicamento ¿cierto? Si no es así, en serio escríbeme un mail a yulizuarth@gmail.com ¡quiero conocer y compartir tu historia!


Bueno, seguimos con las enfermedades y los medicamentos. Así como cuidas tu salud física, cuidas tu alimentación para estar más saludable y así como procuras no mojarte cuando llueve o tomar muy frío para no dañar tu garganta ¿Por qué no de la misma forma cuidas tus emociones?


Recuerdo que cuando era adolescente y tenía dudas existenciales, mi espíritu de lectora me decía “ve por un libro de espiritualidad” o como algunas personas suelen llamarles “de auto-ayuda”, pero veía tantos comentarios negativos en redes sociales hacia ellos que hasta iba con pena o trataba de esconderme en las librerías para que nadie me viera en esa zona.


¡Qué error! Hoy sé que no hay nada más valiente y maduro que hacerme cargo de mis emociones. De hecho, todos los días, después de mi primer café, lo primero que hago es leer algo espiritual, eso me llena de energía para iniciar con mis actividades del día. Ah, y también ahora busco con orgullo en la zona de “auto-ayuda” de las librerías, y hasta les compartiré mis libros favoritos en próximas ediciones del Blog.


Soy Psicóloga y ni así todo es perfecto en mi vida, sé que el cuidar nuestra salud mental es un trabajo D I A R I O, así como el estómago necesita día a día comida, así nuestra mente necesita un acompañamiento continuo para no dejarnos atrapar por los pensamientos negativos. OJO, los pensamientos, no las situaciones, porque NADA de lo que sucede allá afuera depende de ti, lo único que sí depende de ti es como reaccionas a ello. Yo voy a terapia, medito, leo libros de psicología a diario, pinto mándalas o corro como terapias alternativas.


Para ejemplificar la importancia de cuidar nuestra salud mental, me tomaré el atrevimiento de hablar de un sentimiento en particular, la EMPATÍA. Elegí ésta porque por mi trabajo, estoy en continuo contacto con personas que la practican y la tienen muy desarrollada.


Hasta la empatía, un sentimiento que en principio parece positivo, si no cuidamos nuestra salud emocional, puede terminar siendo negativo. La empatía nos permite sentir lo que otra persona siente, NUNCA será igual que si nosotros viviéramos la situación, pero al menos cuando eres empático puedes ponerte en los zapatos de la otra persona y entenderla.


Pero ¿por qué puede llegar a ser un sentimiento negativo? Porque cuando tu grado de empatía es tan alto o no lo manejas adecuadamente, puedes llegar a experimentar una contra-transferencia.


Entonces absolutamente todo lo malo que suceda afectará tu situación vital. No podrás ver o escuchar noticias en la radio o la televisión porque te pondrás ansioso o ansiosa, si ves algún conflicto en la calle sentirás angustia, si estás presente en algún pleito no podrás reaccionar de la mejor manera para solucionar el problema, te sentirás bloqueado o bloqueada.


Incluso la empatía llevada de forma incorrecta puede hacerte creer que tienes “la verdad absoluta” sobre algún tema en específico, queriendo imponer en otra persona lo que tú consideras correcto, sin antes escuchar a ella o a él con plena atención.


Escúchate, explora constantemente tus emociones y si algo anda mal no te resistas a ir a terapia o a buscar herramientas de “auto-ayuda”. Quitémonos ya el estigma hacia trastornos mentales, mejor promovamos la salud mental.


Ni tú, ni yo, ni ninguna persona está exenta de sufrir estrés patológico, ansiedad, depresión o caer en alguna adicción. Hoy en día, según datos de la Organización Mundial de la Salud más de 300 millones de personas en el mundo padecen depresión. Es algo serio, es una enfermedad, y así como alguien tiene un tratamiento cuando tiene diabetes, también lo debe tener cuando tiene depresión.


No escuches al ego, ese sentimiento maligno que se cree invencible y que te dice “todo pasará”, sí, tal vez todo pase pero ¿qué persona quieres ser cuando “todo pase” alguien más consiente o alguien más egocéntrico?


Te prometo que siendo un poco vulnerable es cuando te descubres tu verdadera invulnerabilidad.


¡Nos vemos pronto!


Con amor, Yuli Zuarth.