Las personas sí cambian


Foto tomada en el Cenote Chukumaltik, en el estado de Chiapas.

Las personas sí cambian. Si no ¿para qué existimos las y los psicólogos, psiquiatras, las y los maestros espirituales o aquellos familiares, amigos y amigas que siempre están ahí para darte la mano y apoyarte?

Pero ¿qué implica el “cambiar”? ¿cómo sé si “debo cambiar”?


Puedes estar en medio de alguna de estas condiciones:

-Hay algo que pesa en mi vida.

-No supero alguna ruptura o pérdida.

-Le causo daño a las personas que amo con mis actitudes negativas.

-Me hago daño con hábitos destructivos como tomar alcohol en exceso, fumar demasiado o consumir estupefacientes dañinos.

-Vivo en continua tristeza, baja energía o depresión.

-No le encuentro sentido a la vida, nada me motiva, incluso me da miedo salir o convivir con otras personas.

-Tengo alguna enfermedad que podría evitar o controlar cambiando mi estilo de vida, por ejemplo obesidad o sobrepeso (ansiedad por comer).

-Vivo una relación toxica (con mi pareja, algún familiar, mi jefe o algún compañera o compañera de trabajo).

-No me gusta mi carrera o trabajo, quiero hacer otra cosa.

-“Soy homosexual” Pero no puedo expresar mi preferencia sexual libremente por miedo al “que dirán”.

-Siento que no doy el 100% de mi potencial, me siento estancado, solo si pasa “algo” podré ser quien quiero llegar ser.


Todas estas cuestiones son totalmente normales, las viven millones de seres humanos a diario. No te sientas solo, no te sientas raro, no te sientas impotente. Son procesos normales, nadie está exento. En algún punto de nuestras vidas nos podemos sentir confundidos, perdidos, frustrados y en un callejón sin salida.


Pero ¿sabes? Sí hay salida. Solo tienes que decidirte a dar el primer paso. Yo te puedo decir muchas cosas pero si algo no se mueve en ti y dices “quiero cambiar, quiero transformarme, quiero empezar a hacer algo que me haga salir de esto” nada sucederá. El “cambiar” es una decisión muy personal, podrías leer mil artículos más, escuchar conferencias o ver programas de autoayuda pero mientras tú no te decidas a tratar tu caso las cosas no cambiarán mucho.


El ego a veces es cruel, nos hace “creer” que todo está bien para “hacernos los fuertes” pero estoy segura que sí tomas la decisión de transformarte y sacar lo negativo de tu vida las cosas buenas empezarán a suceder y estarás en el camino correcto para dar todo tu potencial. Estoy convencida que todas las personas tenemos un talento especial, algo que aportar al mundo, si este mensaje llegó a ti es por algo, quiero que explotes al máximo ese talento y ese potencial que estás destino a dejar en el mundo.


No temas a ir al psicólogo, vivimos en pleno siglo XXI, nosotros estudiamos para apoyarte, no “estás loco o loca” por ir al psicólogo, es totalmente normal, así como tomas una pastilla cuando tienes gripa, así también debes cuidar tu mente y tus emociones cuando sientas que algo va mal.


No temas acercarte a algún maestro, maestra o guía espiritual. Son personas que a diario cultivan su mente, cuerpo y alma para apoyarte, estarán felices de hacerlo.

No temas contarle a algún familiar, amigo o amiga que algo anda mal en tu vida, estoy segura que esa persona también quisiera contarte algo y de manera conjunta pueden tomar la mejor decisión para buscar ayuda profesional.


Sueño con una sociedad igualitaria en la que tanto las mujeres como los hombres nos sintamos con el derecho a expresar lo que sentimos, a buscar ayuda. Porque créanme que hasta en este tema podemos encontrar estereotipos de género, un hombre no tiene permitido expresar sus emociones “porque qué puto”. No, no es puto. Es una persona que al igual que tú o que yo está pasando por una etapa difícil en su vida, pero que con ayuda podrá superar. Insisto, nadie está exento, un hombre y una mujer pueden pasar por algo así, y está bien buscar ayuda. Nadie tendría que juzgarte y si lo hacen, créeme que esa persona necesita más ayuda que tú.


Sueño con una sociedad en la que todas las niñas y niños puedan ser eso que imaginan. Sueño con una sociedad en la que las actitudes violentas puedan ser frenadas. Sueño con una sociedad en la que todas las personas puedan lograr aquello que sueñan.

¡Bonito fin de semana!